El Seijin no hi (成人の日)
Seijin no hi (成人の日). Así se le conoce a un día específico del año en el que los adolescentes japoneses alcanzan la mayoría de edad, osea que ya pueden hacer cosas que antes no podían, como ir a los bares de la ciudad.
Cada segundo lunes del primer mes del año (Enero) se declara como un día de celebración en toda la nación nipona debido a los festejos del Seijin no Hi (Día de la mayoría de Edad), ya que se celebra la mayoría de edad de los jóvenes que cumplen 20 años, por lo que pasan a ser parte de la sociedad que está actualmente activa en Japón.
Cuando se cumplen 20 años, es una tradición, y que toda la familia se reúne. Es más que un simple cumpleaños ya que además de agregar otra velita al pastel (creo que en Japón no comen pasteles xD) se tiene que afrontar la responsabilidad de convertirse en adulto, asumiendo el rol que le asigna a cada uno la sociedad moderna. En ese día de transición, los asistentes usan sus mejores galas, en muchos casos, kimonos carísimos; incluso hay personas que usan estos atuendos de otros familiares que ya pasaron por esa etapa o incluso llegan a rentarlos sólo para el día de la ocasión, debido a su alto costo.
Después de algunas pláticas orientativas que se les dan a los adolescentes, llega el tiempo de rezar en uno de los tantos templos que hay por toda la nación. Al terminar, todos se reúnen con sus amigos, cosa que se puede ver a gran distancia ya que a las afueras de las estaciones del metro se puede ver una gran masa celebrando, gritando y aplaudiendo. Y no es para menos, desde ese día en adelante ya pueden emborracharse con sus amigos, entrar a sitios sólo para adultos y realizar otras actividades que antes se les eran negadas. Un contraste muy curioso es que mientras las jóvenes visten impactantes kimonos, que son atuendos típicos de ese país, los jóvenes visten sólo un traje normal, de esos que todos conocemos. Así se crea un paisaje curioso, con un contraste entre los dos géneros, pero creo que eso es lo que menos les importa, ya que ese día es de celebración, y vaya que si se la pasan de fiesta. Han dejado la adolescencia y se han convertido en todos unos adultos.












